He releido algunas entradas antiguas de este blog y ¡joder!... ¡qué bien escribía! No me reconozco ni yo. Visto así, en la distancia, me he preguntado ¿Y por qué lo dejé? Una de las respuestas está en las miguitas que fuí dejando en varias de aquellas entradas, y por fin, en la de mayo de este año. La otra, es que no quise ver que necesitaba escribir. He estado ciega mucho tiempo.
Y eso que me lo dijeron algunas personas: amigos, familia e incluso Marga, una terapeuta con la que hablaba -graciasgracias Marga, al cabo de los años-. Obviamente, no les hice caso.
La cosa es que se me trababan los pensamientos y las palabras. No se puede vivir con miedo a lo que más quieres.
domingo, 7 de diciembre de 2014
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Estado: Incontinencia textual
Desde hace unas semanas sufro de incontinencia textual. Me escribo encima, hablando claro. No puedo dejar de escribir. Durante el día, en el ordenador. Por la noche, en mi cabeza. Cuando no me queda más remedio que parar, noto un ligero brote de ansiedad. Tengo que dejarlo.
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Pensamientos pasajeros
miércoles, 4 de junio de 2014
Tailandia, una historia
Hace tres años estuvimos en Tailandia. Tumbada al sol en la terraza de un hotel de semi lujo en una isla que se recorría en dos horas de motocicleta, me vino una idea para escribir una historia. Era algo así:
Una persona que un día se levanta y no consigue entender lo que hablan los demás, - no es una cuestión de idioma, es que las frases que entran por sus oídos no tienen sentido para ella-; tampoco interpreta las señales de la calle, ni las de tráfico, ni descifra los textos de los documentos de su trabajo...Esa persona mira el mundo a su alrededor pero le tiene que dar su propio significado a cada cosa que ve, porque no comprende lo que la gente le dice.
Creo que eso de que "un día se levanta" me hizo pensar en el desconcierto de Gregorio Samsa convertido en cucaracha en La metamorfosis de Kafka.
Por supuesto, nunca escribí esa historia.
Una persona que un día se levanta y no consigue entender lo que hablan los demás, - no es una cuestión de idioma, es que las frases que entran por sus oídos no tienen sentido para ella-; tampoco interpreta las señales de la calle, ni las de tráfico, ni descifra los textos de los documentos de su trabajo...Esa persona mira el mundo a su alrededor pero le tiene que dar su propio significado a cada cosa que ve, porque no comprende lo que la gente le dice.
Creo que eso de que "un día se levanta" me hizo pensar en el desconcierto de Gregorio Samsa convertido en cucaracha en La metamorfosis de Kafka.
Por supuesto, nunca escribí esa historia.
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Pensamientos pasajeros
lunes, 12 de mayo de 2014
En algún punto, me perdí
No sé cómo pasó. Ni dónde fue exactamente. En algún punto del camino de ida al trabajo tuvo que ser. Sólo sé que me miré y supe que me había perdido. Había una parte de mi vida de la que se había borrado el mapa y no era capaz de encontrar ningún camino hacia ningún sitio al que quisiera llegar. O es que se me olvidó a dónde quería llegar. No sé. Reconozco que me paralizó un poco el miedo, me sentía constantemente desubicada, me refugié en las rutinas y lo ya conocido.
Recorrer caminos trillados es la mejor forma de seguir sin que nadie a tu alrededor se entere. Hasta que un día ves una luz que se cuela por el resquicio de una puerta, y allí te diriges, aunque no sepas a dónde lleva. Pero al menos es una salida, que es más que la nada.
Esto lo cuento así, en un párrafo, que se lee en dos patadas -joder, me sale un pareado-, pero me costó algunos años pasar de la consciencia de estar perdida a llegar a abrir esa puerta.
Y ahora... ¡hola! ¿Hay alguien ahí?
Recorrer caminos trillados es la mejor forma de seguir sin que nadie a tu alrededor se entere. Hasta que un día ves una luz que se cuela por el resquicio de una puerta, y allí te diriges, aunque no sepas a dónde lleva. Pero al menos es una salida, que es más que la nada.
Esto lo cuento así, en un párrafo, que se lee en dos patadas -joder, me sale un pareado-, pero me costó algunos años pasar de la consciencia de estar perdida a llegar a abrir esa puerta.
Y ahora... ¡hola! ¿Hay alguien ahí?
lunes, 27 de mayo de 2013
10 buenas películas para adolescentes
Retomo actividad en el blog para incluir un post que he publicado en otro blog con el que colaboro con películas que podemos ver y comentar con nuestros hijos adolescentes, sobre diversos temas: 10 buenas películas para adolescentes.
jueves, 14 de enero de 2010
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Lecturas veraniegas
Algunos comentarios sobre los libros que he leido este verano: (de los que más me han gustado, a los que menos)
1. ¡Menudo Reparto!, de Jonathan Coe. Estupenda crítica social, política y económica de las clases más poderosas de Inglaterra, en clave policíaca. Suena extraño, pero me ha parecido brillante.
2. La buena vecina, de Doris Lessing. La relación entre una mujer de mediana edad y una anciana casi desahuciada nos habla sobre el sentido de la vida, el miedo a la muerte, la dignidad y la soledad. Para mí, un inesperado descubrimiento.
3. Elegía de un americano, de Siri Husvedt. No es "Todo cuanto amé" pero disfruto cómo escribe esta mujer. Una historia sobre las raíces, las relaciones familiares y la culpa de una familia de origen sueco en EEUU.
4. Los hombres que no amaban a las mujeres, de de Stieg Larsson. Es el primer libro de la trilogía Millenium. Un misterio, una familia poderosa, un caso de corrupción empresarial y una medio historia de amor-sexo, son los ingredientes para que funcione. Es entretenido y nos acerca a la cultura sueca.
5 y 6. La chica que soñaba con una caja de cerillas y un bidón de gasolina, y La reina en el palacio de las corrientes de aire. La segunda y tercera parte de Millenium se adentra en la trata de mujeres y redes de prostitución en Suecia, los tejemanejes de un grupo especial de la policía sueca que actúa por su cuenta, y la investigación policial y periodística que lo investiga todo, todo, todo, porque los malos son tontos. (Y la heroína de esta historia es superdotada, rica, y tiene todos los recursos que necesita cuando los necesita para salir de cada problema). En fin. Me los leí, pero están mal escritos, algunos diálogos son de risa, y la historia, si bien es original y algo enrevesada, está resuelta de una forma facilona y simple.
¿Alguna recomendación para el largo y frío invierno?
1. ¡Menudo Reparto!, de Jonathan Coe. Estupenda crítica social, política y económica de las clases más poderosas de Inglaterra, en clave policíaca. Suena extraño, pero me ha parecido brillante.
2. La buena vecina, de Doris Lessing. La relación entre una mujer de mediana edad y una anciana casi desahuciada nos habla sobre el sentido de la vida, el miedo a la muerte, la dignidad y la soledad. Para mí, un inesperado descubrimiento.
3. Elegía de un americano, de Siri Husvedt. No es "Todo cuanto amé" pero disfruto cómo escribe esta mujer. Una historia sobre las raíces, las relaciones familiares y la culpa de una familia de origen sueco en EEUU.
4. Los hombres que no amaban a las mujeres, de de Stieg Larsson. Es el primer libro de la trilogía Millenium. Un misterio, una familia poderosa, un caso de corrupción empresarial y una medio historia de amor-sexo, son los ingredientes para que funcione. Es entretenido y nos acerca a la cultura sueca.
5 y 6. La chica que soñaba con una caja de cerillas y un bidón de gasolina, y La reina en el palacio de las corrientes de aire. La segunda y tercera parte de Millenium se adentra en la trata de mujeres y redes de prostitución en Suecia, los tejemanejes de un grupo especial de la policía sueca que actúa por su cuenta, y la investigación policial y periodística que lo investiga todo, todo, todo, porque los malos son tontos. (Y la heroína de esta historia es superdotada, rica, y tiene todos los recursos que necesita cuando los necesita para salir de cada problema). En fin. Me los leí, pero están mal escritos, algunos diálogos son de risa, y la historia, si bien es original y algo enrevesada, está resuelta de una forma facilona y simple.
¿Alguna recomendación para el largo y frío invierno?
martes, 16 de junio de 2009
¿Planificar las vacaciones o vacacionar las planificaciones?
"Nuestra sociedad ha ido creando prototipos de todo, incluso de las vacaciones, como si tuvieran que ser una actividad genial, fuera de lo normal, cuando lo esencial es descansar, cambiar de ritmo, de rutina, y disfrutar juntos de un tiempo más pausado del que tenemos durante el resto del año"
Y es que queremos planificar tantas actividades para que los niños no se aburran, no nos molesten y nos dejen descansar durante las vacaciones, que luego no me extraña que terminemos más estresados de las vacaciones que cuando empezaron.
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