miércoles, 6 de febrero de 2008

Los comics se cuelan en la educación al desarrollo



No es la primera iniciativa que utiliza los cómics para la educación, pero quizás sí lo sea el planteamiento: Mario y el Misterio Chipaya es un cómic -como puede ser cualquier otro- sobre las aventuras de un grupo de amigos en el escenario de una ancestral cultura índigena de América. En la segunda parte del álbum, han incluido actividades educativas sobre los contenidos del cómic.

El reto de este tipo de materiales es que se adapten al lenguaje, los intereses y la cultura de los niños de hoy, que tienen más información y estímulos de los que teníamos hace unos años; algún material de educación al desarrollo que he podido hojear resultaba aburrido y poco atractivo para los chavales.
Éste está dirigido al alumnado de 10 a 12 años y se va a distribuir por colegios públicos de Madrid. La idea ha sido de la ONG Watu Acción Indígena y la realización del Grupo Rantifuso.

Vía la cárcel de papel

2 comentarios:

Samu dijo...

Estimada Paloma.

Desde Rantifuso hemos querido ante todo superar esas barreras que mencionas. Hemos trabajado duramente para que la parte gráfica ( que era la que nos correspondía ) fuese lo más exquisita posible y motivase a los chavales.

La parte didáctica y pedagógica ha corrido a cargo de expertos en la materia y al final del trabajo, en una evaluación externa se valoró muy positivamente nuestro trabajo gráfico, destacando sobre todo, que no parecía un tebeo educativo al uso y que se notaba la experiencia en el mundo de la narración gráfica de los que habían trabajado en el cómic.

Yo, personalmente, estoy muy orgulloso de cómo ha quedado.

Un cordial saludo.

Un ranti

Paloma dijo...

Los tebeos pueden ser un buen aliado de la educación al desarrollo, pero es necesario justamente eso, que no "parezca un tebeo educativo al uso".
Enhorabuena por vuestro trabajo y la iniciativa, Ranti.